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Cuando comenzamos a despertar

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Sé que mi desafío personal desde el principio -y cuando no hable especìficamente de planificación estratégica- es y será delirar sólo lo suficiente al escribir para que quieras quedarte, Y te vayas con algo. Con un sentimiento, con una idea, con una sonrisa, con una pregunta, con una respuesta.Pero necesito reflejar en palabras lo que significa este proyecto para mí. E incluir, en este nuevo lanzamiento, el mundo emprendedor.

Considero de más describir la realidad perturbadora que nos rodea. A veces nos toca más de cerca. Y es como si nuestra mente fuera un cielo lleno de estrellas. Pero escuchamos una mala noticia, y entonces una se apaga. Y nos pasa algo triste, y otra más deja de brillar.

Crecemos, y de una forma u otra, vamos descubriendo que somos responsables de cómo dejamos que la información nos afecte, y cuántos astros de nuestra conciencia apaga.

Pero también aprendemos a lidiar. Con una mezcla de culpa al principio, como diciendo “No puedo ignorar esto que está pasando”. Pero la experiencia o los años cambian la frase por “No puedo ahora hacer nada con esto, no quiero que me afecte”. Y en casos mejores aun, nos decimos “Voy a pensar en lo que sí puedo hacer, y voy a hacerlo”.

Creo que esta simple alegoría encierra el mundo emprendedor. Que no es una “profesión” o un “trabajo”, no es un “hobby” o un “extra”, aunque puede ser todo eso a la vez. Es un estilo de vida.

Es un valor que tenemos, y desconocíamos. Como cuando nos agobia la tristeza o la quietud excesiva, y de pronto empezamos a ver una luz. Y nos sonríe un poco el corazón. Y la mente calienta motores para producir y desarrollar ideas. Proyectos. Mejoras. Inventos. Soluciones. Placeres.

Todos nacemos con el espíritu emprendedor, y lo aplicamos a lo que sea, aun cuando no obtengamos dinero directamente de ello. Y así armamos nuestro pequeño ecosistema. De personas hermosas que comparten nuestros pensamientos, que aportan, que nos necesitan, que sugieren, que nos acompañan y nos siguen.

Aunque aún exista, y tal vez todos lo hayamos pasado alguna vez, los que caen como paracaídistas en grupos donde hay emprendedores que se están rompiendo la madre, esperando encontrar LA solución a facturar sin hacer nada, sin compromiso, sin pasión, porque aun no la han descubierto; el espíritu emprendedor fuerte existe. Y crece a pasos agigantados. Con almas que saben que nada es imposible. Y que trabajarán por sus sueños hasta el último día de sus vidas porque SABEN que vale la pena. Nadie se los dijo, no lo leyeron, no lo soñaron: lo ven, lo sienten. Es lo que los levanta cada mañana. Y lo que los hace irse a dormir en paz. En paz.

Podemos discutir sobre si el sistema educativo lo enseña, si los medios hablan o no sobre eso, si la política se come o no a esas mentes, si impartimos o no los valores a las generaciones jóvenes para saber que cuentan con ese tesoro escondido. Pero el debate va más allá de las palabras. Pasa por el hacer. Por reflejar. Por ser un ejemplo de lo que queremos ver en el mundo. Por alentar a ese amigo que cocina de puta madre para ponerse un restaurant o ahorrar para un food truck. Por felicitar a esa maestra que no quiere crear su propio negocio, quiere levantarse todos los días, ponerse el guardapolvo y cumplir su misión de cultivar mentes. Por el que hace excelente su trabajo. Por el que se anima a tomar decisiones que le desorganizan toda la estantería, pero creen que es su oportunidad para ser realmente feliz.

Entonces, es más lo positivo que nos une, que las malas noticias. Seamos esas conciencias llenas de estrellas, alimentemos a todas para que ninguna se apague, y hagamos brillar a los demás. A nuestros clientes, a nuestros amigos, a nuestros compañeros. Que seamos una luz emprendedora en continuo movimiento para hacer de este el mundo feliz y en paz que todos queremos.

Porque el emprendedurismo es la llave a convertirnos en una consciencia colectiva y planetaria, que nos haga vibrar más alto, lograr nuestros sueños y exprimir la experiencia de vivir.

Salud! Y si querés, contame en los comentarios cuál es ese proyecto que traés entre manos, que no te deja dormir pero que te hace inmensamente feliz. Intrigadísima de conocerlo 

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