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Si estás ganando poco, es hora de revisar tus precios

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Si bien existen muchísimos recursos técnicos y matemáticos gratuitos para calcular nuestros precios, o simplemente, investigar los de mercado y poner uno más o menos acorde, el valor en dinero que le das a tu producto o servicio, abarca un ejercicio mucho más completo y más original que seguir los modelos establecidos. 

Y por qué? A continuación te enumero una serie de factores que te pondrán en órbita sobre lo que estoy diciendo, sin necesariamente desestimar los técnicos, sino complementándolos, para que recibas lo que merecés a cambio de tu esfuerzo.

 Antes de empezar, quiero decirte, es sumamente importante involucrarse en este proceso de vender tus productos o servicios y recibir ese dinero. Muchas veces corremos el riesgo de desvalorizar nuestro trabajo, incluso inconscientemente. Si el concepto de merecer te genera un poco de urticaria, puede que hasta estés dando por hecho o desvalorizando esos plus que ofrecés, que hacen que lo que vendés tenga mucho más valor que otro del mismo rubro. O se te ocurren mil ideas para aumentar el valor de tu producto o servicio, pero tenés miedo que no tenga el impacto o la aceptación que crees. Hasta que no lo intentes, no lo vas a saber. Pero mejor aun, la vida es una sola y hay que intentar todo. Así si venís hace meses boceteando unas bolsas personalizadas para entregar tus productos o se te ocurrió el ebook más hermoso del mundo, es hora de sacarlo a la luz. Estaré feliz de alentarte a eso (en otras palabras, contame si te animaste y pasame el link o enviame una foto ;))

Ahora sí, manos a la obra

  • Evaluar los costes de todo el proceso de producción: este paso puede parecer una obviedad. En ese caso, te invito a tomártelo más en serio y llevar registro de tus gastos cada mes para poder evaluar este aspecto periódicamente. Como siempre, en cuestiones de producción física, los proveedores no sólo deben ofrecer un buen precio, sino también un excelente servicio. De nada sirve que tenga el mejor precio del mercado si no cuenta con disponibilidad recurrente o tiene inconvenientes constantes con los envíos o entregas. Lo cierto, es que, sobre todo en las economías latinoamericanas, los precios varían, y mucho. Ni hablar de que a veces a gusto y piacere de quienes proveen. Por eso es imprescindible, de puro pícaro nomás, googlear precios, investigar otros proveedores e incluso, si tenés de esos amigos emprendedores del rubro, nobles, puede que te ayuden a conseguir información, y hasta pedir en conjunto para obtener descuentos o promociones. Ya sé que el mundo no siempre es tan color de rosa, pero vamos a ponernos en modo visualización positiva para que sí te pase. (EXTRA: si tu negocio ya tiene un tiempo y podés saber con antelación el volumen estimado de tus ventas, puede que pedir en una cantidad que parece gigante, pero que inevitablemente vas a usar, porque el precio es irresistible, no sea tan catastrófico; es momento de arriesgarse y comprobar el resultado. A primera vista puede ser una gran inversión, pero justamente, eso es lo importante, no es un gasto, es una INVERSIÓN. Y esa diferencia que te ahorraste, debe estar registrada en algún lado para sacar bien limpitos los números de tus gastos e ingresos).

Considerar todos tus costos y gastos de producción (podríamos decir que los primeros son necesarios para poder tener tu producto o servicio terminado y los segundos vienen por inercia, aunque no directamente; por ejemplo un costo sería internet o lana, y un gasto, la luz o el mantenimiento de tu computadora), incluso ese mínimo que nunca considerás, es un viaje de ida a poder presupuestar más certeramente. Ni hablar de las fechas y tu organización. Porque si cada tanto vendés algo y lo usás para pagar esa deuda pendiente, pero sin registrarlo en ninguna parte, puede que estés viciándote de malos hábitos financieros, que al fin de cuentas, no hacen más que agotarte. Sobre todo por la incógnita. Y manteniéndote endeudado!

Destiná un cuaderno o archivo especial y comenzá a registrar todo el dinero que fluye en tu emprendimiento, a modo de historial que más adelante, te enseñaré a utilizar para hacer balances de tus ventas y presupuestar a futuro con una paz mental relativamente impresionante.

  • Evaluar la decisión de delegar un tarea y pagar por ella. Seguramente lo sepas, pero tu tiempo es uno de tus bienes más preciados, no sólo en tu negocio. Por eso, si estás peleando con el logo o relanzamiento de tu proyecto; si todo el mundo consulta tus precios porque quiere contratar tus servicios pero vos estás todo el día discutiendo con los de soporte de tu página; o ya no das a basto para responder mensajes: tal vez sea hora de invertir una pequeña suma en una decisión que va a aumentar tu recaudación y a organizar mejor el trabajo. Puede sonar duro al principio, pero si seguís correctamente las estadísticas y lees a tu audiencia, estarás dando justo en el blanco.

  •  Evaluar hacia dónde estás enfocando tus esfuerzos. ¿Realmente estás leyendo y aprovechando correctamente los números de tus estadísticas? Es necesario tomarse el tiempo de poder leer a nuestra audiencia e identificar, además de sus necesidades, cuál es la interacción con nuestro contenido. Pulir esos análisis y realizarlos con frecuencia y a conciencia, nos ayuda a descubrir si nuestro producto o servicio “fuerte” es en serio el más vendible y más atractivo. No sólo porque a veces, como emprendedores, corremos el riesgo de ser medio terquitos, sino porque podemos terminar descubriendo un potencial increíble en aquello que no ofrecemos con tanta alharaca.
  •  ¿Utilizás como referencia a tu competencia al momento de establecer o modificar tus precios? Si bien es un tema para un artículo completo, este es un paso en el que hay que ser muy cuidadoso. Porque hay mil aspectos que te diferencian de tu competencia. Tal vez imperceptibles hasta hoy. Pero para empezar a generar esta nueva idea, tené en cuenta tu oferta, no sólo como un producto o servicio específico, sino como un “paquete”. Esto significa, enumerar cada uno de los detalles o procesos extra que tu bien no tiene directamente en la descripción de la venta, pero que para vos son un paso infaltable para entregar a tiempo y con el nivel de calidad que te interesa a tus clientes. Y no sólo se mide en “detalles = precio”. Por qué? Porque aun cuando a vos te tome nada de tiempo, puede que nadie más lo esté ofreciendo, por lo menos en tu mercado más inmediato, y eso es una exclusividad. Te hace diferente e innovador. Y es algo que debés tener en cuenta y aprovechar para enfatizar y lograr mejores resultados aun. Valorá cada paso de tu producción o servicio para poder definir un precio que valga tu tiempo pero además, considere todo el combo que estás ofreciendo.

 

 

 

 

 

 

 

  • Crear una estrategia para aumentar tus precios o tus ventas. Ofrecer más beneficios por un precio mayor no es lo mismo que ofrecer un descuento por lo que venías ofreciendo hasta ahora. Por eso es importante saber dónde colocar el descuento o qué tipo de beneficio extra ofrecer para no tener que descontar. En simples palabras, la idea siempre será que no desvalorices tu trabajo. No significa que todo debe ser de pago. Para que todos ganen, lo gratuito y lo pago deben ser realmente útiles para tus clientes y debe tener la perfecta proporción tiempo y dinero para vos. 

  

Otro aspecto en este punto, es que, al tomar una estrategia, en su totalidad y más abarcativa, no es lo mismo descontar o aumentar precios si estamos buscando apelar a un nuevo público, generar más visitas o cambiar de ofrecer artículos simples a exclusivos o de primera calidad. 

 

Establecer una estrategia, es un paso indispensable y lo que hace, siempre, es abocar todos nuestros esfuerzos hacia las mismas metas. No sólo nos permite llegar a ellas, sino aumentar considerablemente nuestro aprendizaje durante todo el proceso.  

 

Y si aún así…

En el caso específico de que hayas analizado todo lo anterior, y descubras que casi todo está en orden pero tus ingresos no te convencen, aún queda una oportunidad: aumentar definitivamente los precios o intentar vender al por mayor; o ambas. Y para lo más complicado, que es aumentar, te recomiendo planificar y desarrollar una campaña de imagen que refleje este cambio de perspectiva en tu negocio y comunicación con tus clientes más fieles. Quienes no lo entiendan, no era en realidad tus clientes, así que no gastes tiempo de más en eso. Redefiní tu nicho y andá a buscar aquellos que sí te interesan. 

Si querés vender al por mayor, podés utilizar parte de tu producción más importante, pero en serie, a un valor menor pero por mayor volumen. En otras palabras, si ofrecés servicios, creá un ingreso pasivo con un curso introductorio, y si pintás cuadros a pedido, pero te la pasás pintando por hobby, intentá digitalizarlos y venderlos online. No dejás de ofrecer tu producto principal, tenés otro ingreso que no te genera estrés si no dinero, y necesita de una mínima inversión de tu tiempo. 

En conclusión…

Todos estos puntos pueden ayudarte a descubrir por qué estás ganando poco, y permitirte la libertad de poder reconsiderarlos, analizando tu esfuerzo vs. el precio que paga tu cliente. 

Si vos no sos consciente del valor de tu producto o servicio, difícilmente podrás comunicarlo, y mucho menos, esperar que tus potenciales clientes lo sepan. 

Por otro lado, existen mil tipos de emprendimientos diferentes que espero encuentren en este post por lo menos una pista o una idea sobre lo que pueden hacer para aumentar sus ventas. Recordá siempre que tu tiempo y la información de tu negocio son tus bienes más preciados: utilizalos en forma inteligente.

Cuando comenzamos a recoger y evaluar los datos de nuestro emprendimiento, obtenemos una información invaluable que no podríamos haber obtenido de otra forma que no sea registrando y estableciendo relaciones, y que es la herramienta más valiosa al momento de predecir. Presupuestos o estrategias ambiciosas pero realistas se vuelven más completas y posibles. Y esto, además de tranquilidad espiritual por las noches para dormir mejor y seguir siendo equilibradamente creativos, siempre nos ofrece nuevos desafíos y la motivación necesaria para seguir emprendiendo sin límites.  

Cada negocio es único, y por eso, el hábito de la planificación estratégica nos orienta hacia mejores resultados, pero también a mejores procesos.

No dejes de contarme cómo te llevás con la planificación y cómo definís tus estrategias… Si aún te resistís o no sabés bien cómo, no dejes de leer los 9 tips para planificar estratégicamente; un montón de información interesante para que tengas en cuenta al momento de trazar los planes de tu negocio.

Nos vemos pronto!

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